España recupera su sitio

2 07 2008

Ayer fue un día de celebraciones y esta vez por fin nos tocó a nosotros, a nuestra selección, celebrar algo que nos merecemos desde hace mucho tiempo y que se ha tenido que conseguir con el equipo más criticado (uno de los motivos era la falta de Raúl) y con un seleccionador muy criticado por la aficion, que pedía su cabeza antes de jugarse el campeonato.

Además, era un día de contradicciones, aquellos que pedían la cabeza de Luis por ser el abuelo del campeonato, por no llevar a la “perla” blanca entre los convocados, por no caer simpático a la prensa, eran los mismo que ayer mismo, sin ir más lejos y en plena plaza de Colón cantaban acompañando a Casillas suplicándole que se quedara. Aquellos periodistas que le injuriaron e insultaron en prensa escrita, radio y televisión, son los mismo que ahora ven que todo lo bueno que hace Luis es bueno, y que todo lo malo que hace, también es bueno. En estas situaciones es donde claramente se ve la poca profesionalidad de las personas, refiriendome a los “periodistas” (por llamarlos de alguna manera), y la poca personalidad de los aficionados. Simplemente por el hecho de defender una idea y sentirse bien consigo mismo, aquellos que criticaban o apoyaban a Raúl, que ahora lo sigan haciendo, que no por haber ganado un título continental ha cambiado el mundo. De imprescindible lectura es el siguiente artículo.

De la celebración de ayer, en la que estuve presente, pero para evitar aglomeraciones, en vez de en Colón, en la esquina de María de Molina con el paseo de la Castellana, me gustaron muchas cosas. Me emocionó mucho el gesto, no sólo de Sergio Ramos, al acordarse del malogrado Puerta, el detalle de dedicarle el título a Genaro Borrás, medico de la selección que fallecio hace apenás 2 meses, y como no, el merecido reconocimiento del sabio de Hortaleza, al que muchos apodaron así para mofarse de él, pero que al fin ha tenido la merecida recompensa en forma de Copa. Además de esto, me pareció loable, el regalo que le hizo Palop a Arconada en la entrega de premios en Viena, un portero que se recuerda únicamente por su garrafal error en la final del 84 contra Francia, y del que nadie se acuerda que gracias a él llegamos hasta ese partido. Vistió su camiseta en homenaje a la persona de este grandioso portero, imagen para muchos de los porteros actuales, entre ellos Palop, y gracias a un amigo común que tienen ambos que se quedó con la camiseta de esa final trás pedirsela al meta vasco y que fue cómplice de este particular presente al cedersela al portero del Sevilla.

Evidentemente también hubo cosas que no me gustarón, pero éstas nada tienen que ver con el fútbol, sino con unos energúmenos que aprovechan este tipo de eventos, no para disfrutar del deporte y de la deportividad que conlleva, sino para liarla y sacar a relucir su agresividad contenida y su poca inteligencia. Como ni siquiera merecen que escriba sobre ellos, lo dejaré aquí como un simple comentario.

Gracias a todos ellos por hacernos vibrar, empezando, como no, por el genuino Luis Aragonés, el cual ha hecho en todo momento lo que creía oportuno y no se ha dejado llevar por la prensa y por el qué dirán, algo que hubiera sido muy fácil en su situación. Gracias a los 23, empezando desde Palop, que no ha jugado un sólo minuto, pero que no por ello es menos importante, A Güiza, por callar muchas bocas que no creían en él, a Senna, dueño y señor del centro del campo (para mi tenía que haber sido el MVP con permiso de Xavi), a la pareja defensiva del campeonato, Marchena y Puyol, punto débil de España, según algunos, criticados hasta la saciedad, y que demostraron ser más que dignos de esos puestos, luchándo en todo momento con los atacantes germanos, y en especial, al grupo; se decía que España no iba a ser capaz de ganar el campeonato porque carecía de estrellas que decantaran la balanza en un partido difícil, y en esta Eurocopa, además de haber sido la selección que mejor juego ha desplegado, ha sido y es, todo ello por méritos propios, la campeona de Europa. Gracias, no me olvido de ellos, a todos los jugadores que han participado en las rondas de clasificación porque parte del título también es suyo. Gracias también a la diosa fortuna, que esta vez nos ha sonreido. Gracias a todos por hacernos disfrutar desde el día 10 que empezó a rodar el balón para nosotros en el campo de Insbruck hasta el día 29 que terminó de hacerlo, jugando 6 partidos con un balance de 12 goles a favor y 3 en contra.

Y para terminar, por fín podemos decir que hemos sido capaces de quitarnos de encima el sambenito de cuartos, el miedo a jugar con Italia y recordar siempre el codazo de Tassoti y el nerviosismo que nos produce jugar con selecciones grandes. Lo siguiente será conseguir una estrella para lucirla en la camiseta.

Ahora toca disfrutad de este sueño, por favor, si no es real, que nadie me despierte.