Gracias

16 06 2008

Únicamente esto es lo que les quiero decir a los señores que esta mañana han hecho que llegue a las 11 a trabajar. Gracias a un conjunto de indeseables que forman parte de un gremio que hasta hoy les tenía mucho respeto por la dureza de su trabajo. Gracias a ellos estoy a estas horas todavía trabajando. Supongo que ya sabreis de quien hablo. Pues eso, solamente quiero daros las gracias a todos aquellos que esta mañana veníais a Madrid a manifestaros con la intención de haceros oir.

Cuando era pequeño admiraba y observaba embelesado como esa gente era capaz de controlar esas bestias sobre el asfalto. Me quedaba completamente absorto viendo esos monstruos que eran capaces de dominar, y para mi eran casi dioses.

Ahora, después de ver como han llevado la huelga hasta casi el punto del terrorismo, han perdido todo el respeto que les procesaba. Entiendo que una persona tenga derecho a huelga, entiendo también que pueda tener derecho a manifestarse, pero si en un periodo de reivincidicaciones se llega al punto de la violencia e incluso a la muerte, se deberían tomar medidas para terminar con ella de raiz. Aparte de esos motivos, el hecho de que pierdan el respeto al trabajo del resto de las personas, como era el caso esta mañana en la carretera, que hemos estado parados varios kilómetros de coches, hace que la imagen idílica que tenía acerca de ellos cambie radicalmente.

De verdad que siento llegar a esta conclusión por unos pocos “desgraciados”, pero las repercusiones que está teniendo esta huelga ya me parecen excesivas.





La magia del fútbol

16 06 2008

Me considero aficionado al deporte rey, y para mi el partido que jugaron ayer Turquía y la Repúbilca Checa fue de los que hacen afición y sobre todo, considero que por la emoción, el posible final y lo que se jugaban ambos equipos es, por méritos propios, y con permiso de la resurgida “naranja mecánica”, el partido más emocionante de lo que llevamos de campeonato.

Tuvo todo lo necesario para mantener a los que estábamos detrás del televisor pegados al sofá, incluso una anécdota que podía haber pasado a la historia como la primera vez que ocurría en una Eurocopa. Cuando al portero turco, Volkan Demirel, se le cruzaron los cables, con resultado en el marcador 3-2 a su favor, con el equipo checo volcado al ataque para buscar el empate, y agredió a Koller seguro que no pensaba en que su equipo podía llegar a una tanda de penaltis. Para colmo, el equipo otomano tenía ya realizados los 3 cambios y el candidato a ocupar la portería a defender sería uno de los restantes 10 jugadores de campo. El protagonista en cuestión fue Tuncay Sanli, el delantero del Middlesbrough, que únicamente estuvo los últimos 3 minutos de infarto en una posición que no es su habitual, pero que podía haber hecho historia al ser el primer delantero en defender a su equipo en una tanda de penaltis en donde se jugarían la clasificación, algo inaudito hasta la fecha y que por caprichos del destino va a seguir siéndolo.

Anécdotas aparte, después de que los checos llegaran a la última parte del partido con un marcador bastante cómodo (2-0), se produjo el arreón por parte del equipo rojo, con más corazón que calidad, y éste empezó a dar sus frutos cuando un portero de la categoría de Cech, considerado uno de los mejores del globo, cometió un error indigno para su nivel, y en el que seguro que todavía sigue pensando. Ésto produjo que Nihat, que estuvo más listo que su defensor, empujara el balón para dejar el marcador con un empate a 2.

Cuando todo parecía ya abocado a decidirse desde el punto de penalti, una suerte, como se diría en términos taurinos, que hace grande al fútbol, gracias a los huecos dejados por el ataque a la desesperada del equipo visitante, volvieron a verse las caras los mismos protagonistas del gol anterior, pero en esta situación el delantero del Villareal, demostró porque es considerado un “killer”, y puso el balón lejos del alcance de las manos del portero del Chelsea, en una definición que está al alcance de pocos jugadores si contamos cual fue el premio y la presión que tuvo que sentir en esos segundos que pasaron desde que recibió el balón hasta que salió de sus pies.

Con 3-2 a favor del equipo euroasiático, se desató el jubilo entre los aficionados asistentes al estadio, mucho más cuando el arbitro pitó el final del alocado encuentro, un encuentro que explica porque este deporte tiene tantos aficionados.